Diferencias principales y obligaciones
Verifactu y la factura electrónica B2B son obligaciones distintas. Una no sustituye a la otra. Verifactu se refiere a los requisitos que deben cumplir determinados sistemas informáticos de facturación, mientras que la factura electrónica B2B regula cómo se emiten, transmiten y reciben las facturas entre empresas y profesionales.
Para una pyme o un autónomo, esta diferencia no es solo una cuestión normativa. También determina qué debe hacer realmente el programa de facturación: crear registros seguros y trazables, adaptarse a la modalidad elegida y, además, permitir el intercambio de facturas electrónicas cuando sea obligatorio.
Verifactu y factura electrónica B2B: dos obligaciones diferentes
Verifactu y la factura electrónica B2B forman parte del proceso de digitalización de la facturación, pero no regulan lo mismo. En Verifactu, el punto central son los registros que genera el software de facturación. En la factura electrónica B2B, el foco está en el propio intercambio electrónico de facturas entre empresarios y profesionales.
El Reglamento de los Sistemas Informáticos de Facturación fija los requisitos que deben cumplir determinados programas para asegurar la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación.
Dentro de ese sistema existen dos modalidades. Los sistemas Verifactu envían de forma automática los registros de facturación a la Agencia Tributaria. Los sistemas NO Verifactu no realizan esa remisión continua, pero deben cumplir requisitos reforzados de seguridad, conservación y control.
La factura electrónica B2B responde a otra finalidad. Busca digitalizar la emisión, transmisión y recepción de facturas entre empresarios y profesionales, facilitar que las plataformas puedan comunicarse entre sí y mejorar el seguimiento de los pagos.
Por ello, conviene separar bien qué cambia en cada caso:
Verifactu: afecta a la forma en la que el software genera y remite los registros de facturación a la AEAT.
Reglamento de los sistemas de facturación: determina cómo deben crearse y protegerse esos registros, tanto si se utiliza la modalidad Verifactu como si se trabaja con un sistema NO Verifactu.
Factura electrónica B2B: regula cómo empresas y profesionales emiten, reciben e intercambian sus facturas electrónicas.
Que un programa esté adaptado a Verifactu no significa necesariamente que cumpla todos los requisitos de la factura electrónica B2B. Al elegir o revisar un software, es necesario comprobar ambas funcionalidades por separado.
¿Qué es Verifactu y cómo funciona?
Verifactu es una de las modalidades previstas para los sistemas informáticos de facturación sujetos al Reglamento aprobado por el Real Decreto 1007/2023. Su rasgo principal es que los registros de facturación se remiten de forma automática a la Agencia Tributaria.
La finalidad es reforzar la trazabilidad de las operaciones y dificultar que los registros puedan modificarse sin que quede constancia. Para ello, el software genera información estructurada de cada operación y la conecta con los registros anteriores.
Entre sus características principales destacan las siguientes:
Registros de facturación encadenados. El sistema emplea una huella o hash que permite enlazar cada registro con el anterior y detectar posibles alteraciones.
Trazabilidad de las operaciones. Las altas y las anulaciones quedan registradas, de modo que pueda seguirse el historial de la facturación.
Remisión a la AEAT. En la modalidad Verifactu, los registros se envían automáticamente a los servicios electrónicos de la Agencia Tributaria.
Código QR en las facturas. Las facturas emitidas por los sistemas afectados por el reglamento deben incorporar el código QR tributario exigido por la normativa.
Integridad e inalterabilidad. Un registro no puede cambiarse como si nunca hubiera existido. Si hay que corregir una operación, el sistema debe conservar la trazabilidad de esa corrección.
Además, los sistemas informáticos de facturación deben asegurar la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros.
También existe la modalidad NO Verifactu. En ella, los registros no se envían de forma continuada a la AEAT, pero el sistema debe aplicar medidas adicionales de seguridad y conservación para garantizar el control de la información.
Por tanto, Verifactu no es una simple factura digital. Es una forma concreta de funcionamiento del sistema de facturación que conecta la creación de los registros con su posible remisión a la Agencia Tributaria.
Qué caracteriza a la factura electrónica B2B
La factura electrónica B2B no se limita a cambiar una factura en papel por un archivo digital. El nuevo modelo regula la forma en la que las facturas deben emitirse, enviarse y recibirse entre empresas y profesionales.
Entre sus elementos más importantes se encuentran:
Formato estructurado. La factura debe generarse como un mensaje electrónico que permita procesar sus datos de manera automática, no solo como un documento visual.
Interoperabilidad. El sistema admite distintos formatos y exige que las plataformas puedan intercambiar información entre ellas.
Autenticidad e integridad. Debe poder acreditarse quién ha emitido la factura y que su contenido no ha sido alterado durante el proceso.
Emisión y recepción electrónica. Las empresas obligadas tendrán que gestionar las dos partes del circuito: enviar sus propias facturas y recibir las de sus proveedores.
Seguimiento de la factura. El modelo incorpora información sobre determinados estados de la factura y de su pago, con el objetivo de mejorar la trazabilidad de las operaciones.
El Real Decreto 238/2026 admite formatos estructurados como CII, UBL, EDIFACT y Facturae. Cuando se utilicen plataformas privadas de intercambio, estas deberán garantizar la interoperabilidad entre formatos y sistemas.
Por eso, al revisar un programa de facturación no basta con confirmar que puede generar un PDF o enviar una factura por correo electrónico. El software debe estar preparado para trabajar con facturas estructuradas, interoperables y ajustadas al nuevo sistema.
En definitiva, Verifactu y la factura electrónica persiguen una facturación más digital, transparente y segura, pero lo hacen con objetivos, reglas y plazos diferentes. Para autónomos, asesorías y empresas de cualquier tamaño, lo más prudente es analizar cuanto antes si sus programas están preparados para ambas obligaciones.

